Sigamos remando

MISOGINIA

¿Qué está pasando?

La misoginia laboral se está transformando en una fiebre imparable, una pandemia preocupante. Los hombres que trabajan en un grupo de mujeres, lejos de sentirse felices por admirar belleza femenina, aspirar delicados perfumes y escuchar voces cálidas, están sufriendo la tortura de quienes quieren la "igualdad", de mujeres que hablan como camioneras para equipararse al género masculino, y que tienen la dualidad de hablar en voz alta de cuestiones muy privadas, sin cambiar de tema cuando los varones se aproximan y otros dramas cotidianos.

No es una crítica a las mujeres, ya que ellas también sufren cuando les toca trabajar en un ambiente de varones, con la desventaja de ser más miradas, pero más protegidas. Lo malo es que a veces a las mujeres de hoy les cuesta aceptar esa protección, especialmente cuando es absolutamente desinteresada y sin ninguna segunda intención, porque a veces tienden a creer que no hay hombres que puedan hacer algo por ellas sin buscar algo más.

Entonces ellas sufren la "androginia laboral", porque las mujeres se sienten más en la necesidad de competir, de buscar igualdad de oportunidades.

En fin, me parece que hay varias ideas contradictorias aquí, pero también son contradictorios los modos de relacionarse entre hombres y mujeres en el trabajo, y depende si hay mayoría de unos o de otros.

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